Astigmatismo: lentes, lentes de contacto o láser, y cómo saber qué te conviene

El astigmatismo se corrige con lentes, lentes de contacto o cirugía. Te explico cuándo conviene cada uno y el estudio que debes hacerte antes de elegir láser.

En resumen: El astigmatismo se corrige con lentes, con lentes de contacto o con cirugía que cambia la forma de la córnea. Para elegir importa cuánto astigmatismo tienes, si es estable y cómo es tu córnea. Hay un estudio que debes hacerte antes de pensar en láser, porque a veces cambia por completo la respuesta.

“Tengo astigmatismo” es de las frases que más escucho en consulta, casi siempre seguida de otra: “¿me lo puedo quitar con láser?”. A veces la respuesta es sí. A veces es “todavía no”. Y hay un caso en que la respuesta correcta es “no, y qué bueno que lo revisamos antes”.

En este artículo te explico qué es el astigmatismo, las tres formas de corregirlo y para quién conviene cada una. Al final está ese estudio que separa un sí de un no. Lo dejo al final porque se entiende mejor cuando ya sabes cómo funciona el astigmatismo.

Qué está pasando en tu ojo

El astigmatismo aparece cuando la córnea (la capa transparente del frente del ojo) o el cristalino tienen una forma distinta a la normal. Esa forma hace que la luz se doble de manera desigual al entrar al ojo, y la imagen se ve borrosa o distorsionada.

Según el Instituto Nacional del Ojo de Estados Unidos, es un problema común, no se sabe qué lo causa y no hay forma de prevenirlo. Algunas personas nacen con él, muchas lo desarrollan de niños o de jóvenes, y algunas después de una lesión o una cirugía en el ojo.

Los síntomas más comunes:

  • Visión borrosa o distorsionada.
  • Tener que entrecerrar los ojos para ver bien.
  • Dolor de cabeza y ojos cansados.
  • Problemas para ver de noche.

Si tu astigmatismo es leve, puede que no notes nada, y eso es justo lo que pasa con muchos niños: no saben que deberían ver mejor.

Eso es el qué. Ahora las tres formas de corregirlo, de la más sencilla a la que más preguntas genera.

Primera opción: lentes

Los anteojos son el tratamiento más común. Corrigen el astigmatismo con una graduación especial y funcionan bien en casi todos los casos. Si tu astigmatismo es leve, puede que ni siquiera los necesites todo el tiempo.

Su límite es práctico: hay quien hace deporte, trabaja entre polvo o no quiere depender de ellos. Para esas personas existe la segunda opción.

Segunda opción: lentes de contacto

Hay lentes de contacto diseñados para astigmatismo. Se ajustan a la forma de tu ojo y corrigen sin armazón de por medio.

Piden constancia: limpieza diaria, cambio en las fechas indicadas y revisiones. Y no a todos les acomodan; hay ojos que los toleran mal, sobre todo si hay ojo seco.

Ya van dos opciones que no cambian tu ojo, solo corrigen la imagen. La tercera sí cambia el ojo, y por eso pide algo antes.

Tercera opción: cirugía láser

La cirugía cambia la forma de la córnea para que enfoque la luz correctamente. Con LASIK o PRK puedo corregir el astigmatismo junto con la miopía o la hipermetropía que tengas. Lo explico a detalle en la página de cirugía refractiva con láser.

Para operarte, tu graduación tiene que estar estable: la FDA de Estados Unidos advierte que no eres buen candidato si tu graduación cambió en el último año. Y tu córnea tiene que tener el grosor y la forma adecuados. Aquí es donde entra el estudio del que te hablé al principio.

El estudio que va antes de cualquier decisión

Antes de pensar en láser hay que mapear la córnea con una topografía o tomografía corneal. Ese estudio dibuja la forma de tu córnea punto por punto.

Lo que busco es si tu astigmatismo es regular, que es el común y se corrige bien, o irregular. Un astigmatismo irregular, o uno que sube año con año, puede ser la primera señal de queratocono: una enfermedad en la que la córnea se adelgaza y se abomba como un cono. La FDA incluye el queratocono entre las condiciones en las que la seguridad de la cirugía refractiva no está establecida, y advierte que operar una córnea demasiado delgada puede causar complicaciones graves. Por eso, si aparece queratocono, no recomiendo el láser para dejar los lentes.

Esa es la razón del “no, y qué bueno que lo revisamos antes”. Detectar queratocono a tiempo cambia el plan: en lugar de láser para dejar los lentes, el objetivo pasa a ser detener la enfermedad. Lo explico en queratocono frustro, la etapa que casi nadie detecta.

Si la topografía sale bien, el láser vuelve a la mesa como una opción real.

¿Y si además tienes catarata?

Si ya tienes catarata o vas a operarte pronto, el astigmatismo se puede corregir en la misma cirugía con un lente intraocular tórico. En ese caso no hace falta una cirugía aparte. Más detalles en lentes intraoculares.

Cómo saber cuál es la tuya

Ya tienes el mapa completo: lentes, lentes de contacto o láser, y el estudio que define si el láser es para ti. Lo que sigue es medir tu ojo.

En una evaluación reviso tu graduación, qué tan estable es y la forma de tu córnea. Con eso te digo cuál de las tres opciones tiene sentido para ti, y si el láser es una de ellas.

Escríbeme por WhatsApp para agendar tu evaluación en cualquiera de mis dos consultorios. Y si estás pensando en láser, antes lee cómo saber si eres candidato a LASIK.


Fuentes: Instituto Nacional del Ojo (NEI, Institutos Nacionales de la Salud de EE. UU.), Astigmatism (en inglés), actualizada el 4 de diciembre de 2024. Administración de Alimentos y Medicamentos de EE. UU. (FDA), When is LASIK not for me? (en inglés), vigente desde el 11 de julio de 2018. Academia Americana de Oftalmología, What Is Keratoconus? (en inglés). Consultadas el 3 de octubre de 2026.

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